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Cuando hablamos de seguridad en comunidades de vecinos solemos pensar en cerraduras, videoporteros o cámaras de vigilancia, pero casi nunca reparamos en la primera barrera de entrada para un delincuente: las puertas.

Una de las maneras más frecuentes en que un ladrón accede a una comunidad de vecinos es a través de la puerta principal, aprovechando descuidos de vecinos que se dejan la puerta abierta o puertas que, por su peso y características, son difíciles de cerrar.

Existe una manera muy efectiva de evitar estos accesos mediante la instalación de puertas automáticas (también llamadas sistemas motorizados u operadores automáticos).

¿Cómo funcionan las puertas automáticas para portales?

Para poder tener una puerta automática para nuestro portal, es necesario sustituir el mecanismo cierrapuertas existente por uno motorizado. Además, es necesario instalar dispositivos para la apertura, tanto desde fuera como desde dentro, teniendo en cuenta las posibilidades del espacio y las necesidades de los vecinos.

Desde fuera, las puertas pueden abrirse mediante un llavero con chip que se acerca a un lector, con un mando a distancia o con un teclado numérico. También es posible seguir abriendo la puerta con una llave tradicional, para los vecinos que así lo deseen —aunque no es lo más deseable— y con el portero automático.

Para salir del portal, también existen varias opciones: un pulsador de salida, un radar de movimiento que abre la puerta al detectar la presencia de un vecino o mando a distancia.

¿Cuándo es recomendable instalar puertas automáticas para portales?

Las puertas automáticas son un elemento recomendable para cualquier comunidad de vecinos, pero especialmente en los siguientes casos:

  • Cuando queremos facilitar la accesibilidad de personas mayores o con movilidad reducida.
  • Cuando queremos mayor comodidad a la hora de entrar o salir del portal en situaciones cotidianas: llegar con las bolsas de la compra, un carrito de bebé, una bicicleta…
  • Cuando estamos preocupados, ya que en ocasiones la puerta no se cierra y tememos que personas extrañas a la comunidad consigan acceder a ella.

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de instalar puertas automáticas en una comunidad de vecinos?

Convertir nuestras puertas en automáticas es mucho más que instalar un mecanismo motorizado. Casi cualquier persona puede instalar uno de estos aparatos, pero hay muchos factores a considerar a la hora de proponer una solución de apertura automática para una puerta o edificio concreto.

Con demasiada frecuencia nos encontramos con puertas que no han sido equipadas con una solución correcta o con el mismo operador motorizado instalado en puertas con características completamente diferentes.

Un operador «barato» o de prestaciones «justas» suele provocar a corto o medio plazo una vejez prematura del operador

El profesional que diseñe la solución debe tener en cuenta diversos factores para asegurar sobre todo 3 aspectos:

  1. Las exigencias del ambiente, es decir que el operador y motor que se instalará supere las exigencias de la puerta (peso, altura…), el ambiente y del uso del edificio. No hay que olvidar que un operador de prestaciones demasiado ajustadas puede funcionar bien inicialmente pero su longevidad se verá recortada en mayor o menor medida.
  2. La operatividad del sistema, cómo se va a utilizar la puerta y la tipología de usuarios.
  3. Una de las más importantes y más olvidada: la seguridad de los usuarios. Si son requeridos o aconsejables métodos de protección, como pueden ser sensores de seguridad.

El diseñador de la solución debe tener en cuenta, por ejemplo, cuestiones como:

  •  Si el operador debe ser eléctrico —más económico— o híbrido (hidráulico-eléctrico) —de gama superior y con más prestaciones—.
  • Si la potencia del operador es válida no solo para las actuales condiciones sino en condiciones menos favorables de utilización o de ambiente.
  • Los ciclos de uso de la puerta.
  • Si debe ser configurado en función híbrida o totalmente automática.
  • Si deben existir tiempos de puerta abierta diferentes según haya un usuario u otro (distinguiendo a los usuarios de movilidad reducida con el método de apertura, por ejemplo).
  • Si, para la seguridad de los usuarios, es suficiente con los métodos de protección mecánica, o si, por el contrario, es conveniente instalar sensores de seguridad sensibles a la presión o detectores de obstáculos.

En cualquier caso, es importante siempre contar con un profesional cualificado que tenga en cuenta todas estas variables, así como cuáles son las necesidades de los vecinos, para elegir el sistema de puertas automáticas más adecuado y cómodo para la comunidad.